Un grupo de kayakistas que descendían por un río encontró un cuerpo atrapado entre unas ramas en la orilla. Fue trasladado al hospital en coma profundo. Sin identificación y vestido con ropa hecha a mano, la PJ cree que el hombre fue golpeado en la cabeza y arrojado desde un puente. Una asamblea de activistas ambientales que protestaban contra la urbanización de la zona lo reconoció como Christophe Perrin, un ermitaño que vive solo en una cabaña y a quien ven como un ejemplo a seguir.