Ahora que el hermano Haou se ha vuelto más poderoso, Bo-bobo desata un ataque especial para derrotarlo a él y a sus hermanos: una alocada ruleta donde cualquiera de ellos (o sus aliados) puede ser aplastado, golpeado por ninjas o... ¡convertido en personajes shōjo! Y cuando finalmente los eliminan, aún queda el asunto de Halekulani, quien presume de un campo de dinero impenetrable que puede transformar a cualquiera golpeado en moneda. (Bo-bobo y los demás preferirían gastarlo antes que luchar...)