El grupo llega a un desolado Tokio. Corriendo a cubierto de la lluvia ácida, Syaoran y Mokona se encuentran con Kamui y su grupo. Manteniendo malas lesiones, Syaoran es rescatado por Kurogane, quien luego lucha contra Kamui hasta un empate. Al decidir que los viajeros no son ladrones, Kamui permite que el grupo se refugie y reciba tratamiento por las heridas de Syaoran. Kurogane habla con Fai sobre su pasado, y luego el grupo se encuentra con Fūma y su grupo. El Syaoran cautivo por Fei Wong Reed se despierta.